domingo, 7 de febrero de 2010

LAS FUENTES DE LA RAMBLA DE ALMERIA


Desde que nací  y hasta mi mayoría de edad, vine todos los agostos a Almería, viajes interminables de  30 horas en tren, se comía en ruta (grandes paellas en Tortosa ó Castelló de la Plana) ó las no menos interminables rutas en Bus, (más valía que mearas poco); al llegar ¡la caló¡ y EL LEVANTE, ya podías cerrar ventanas, daba igual……………………. cerraras o no la boca, los dientes rechinaban, LA RAMBLA llena de cosas (ya comentaré sobre las buenas), autoescuelas, moreras y PPPPOOOOOOLLLLLVVVOOOOOO,que  mezclado con 
el viento, surtía de arena a toda Almería.

























En el 1.985 (juer cuanto hace), por diversas circunstancias vine a Almería  y sin querer (ó queriendo) me quedé.
                                                                                                                                  
Justo en ese año se presenta, dentro de  las inversiones del V Centenario del Descubrimiento de América de  1992, el ordenamiento de la Rambla. La ciudad estaba totalmente desmembrada, no había sensación de ciudad, solo el centro y …………………… los barrios, la rambla era como un hachazo que rompía la ciudad, la ensuciaba y daba la sensación de antiguo 







En marzo de 1.992, por fin, comienzan las obras, la ciudad se convulsiona  y no asume el cambio. Pero poco a poco toma conciencia del significado  y por fin TARDE TARDE ,  a finales de 1.996, la rambla empieza a ser una realidad. En 1.998, POR FIN, la rambla ya es de todos 










Aunque el proyecto inicial de Antonio Góngora Sebastián, fue, lastimosamente,  recortado (las chapuzas se notan, por la falta de los elementos   y el hueco que queda), la rambla es inmediatamente asumida por la ciudadanía.


Almería entera, sus gentes,  ocuparon el nuevo espacio, en un solo día todo el mundo paseaba como si lo hubiera hecho siempre, particularmente yo aún no he dejado de hacerlo; lo que más me gusta es que está llena de fuentes.

Un soniquete que te acompaña durante todo el recorrido, una deliciosa música, un frescor, una sensación de compañía, un recuerdo de los tiempos árabes cuando en una ciudad enormemente calurosa, las fuentes tenían un doble sentido, beber y refrescar. 



La ciudad, asumió su transformación, de hoy para hoy, sus gentes ocuparon los nuevos espacios y en dos días, parecía que los niños habían corrido y jugado allí siempre; las tertulias que se producen con el encuentro de los paseantes, dan la sensación de haber ocurrido siempre, que esta primera generación que disfruta de  este terreno ganado a la nada, no es más que otra que siglo a siglo a paseado por este entorno.


Especial agradecimiento  a ABC SEVILLA,  que su hemeroteca digital, permite hacer un seguimiento de Almería que los diarios locales son incapaces de dar.




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