viernes 18 de junio de 2010

EN EL PARADOR (ALMERÍA) BODEGA CORTIJO LOS FILABRES

Determinadas personas, conocen  bien la hostelería y la entienden desde ese punto de atención y hospitalidad que da lugar al término.

Antonio y señora llevan muchos años en ofreciendo sus conocimientos y servicios en  Roquetas y siempre referenciados con grandes comarcas, en un principio con los productos de La Alpujarra y ahora con el nombre de Los Filabres aunque sus especialidades ahora son otras.



Llama la atención su cocina totalmente abierta y diáfana, donde todo se realiza de cara el público, sin trampa ni cartón. Todos los elementos están expuestos y todas las labores propias de la elaboración de los alimentos, se exhiben con la tranquilidad de aquellos a los que no les da miedo mostrar su trabajo, su limpieza y la calidad de lo que ofertan.

Aquí si existen normas escritas y además son de obligatoria aceptación ya que el castigo es en el bolsillo. Para los no habituales el local está lleno de advertencias sobre el tema y además en forma de LEY: “Ni se pide, ni se paga, LA TAPA,  si se pide, si se paga” y es recomendable seguir la LEY a rajatabla, no os preocupéis la calidad asegurada y la cantidad enorme; por si fuera poco  a la que te descuidas llega la siguiente y si te crees que pidiendo la siguiente cerveza ya estamos en paz, llega la siguiente tapa y como es sumamente atrayente la pruebas y …………….. de nuevo estas enganchado.
La decoración, nos lleva a otros tiempos y tiene elementos tradicionales para acercarnos a ellos, pero no está sobrecargada y es funcional. Tras una bonita vidriera está el comedor, porque aquí están preparados para atender también a quien no quiere la velocidad de la tapa, si no la tranquilidad de la mesa.


Existe un plato del día, basado en la cocina tradicional, tienen un menú del día, sabroso, con calidad y atrayente, con un muy moderado coste y con unas raciones abundantes. Para aquellos que deciden optar por la carta, carnes al gusto, platos tradicionales y pescados del día.


Siempre que hablo de la fritura del pescado, digo lo mismo, no se puede quemar el pescado y su rebozo, os garantizo que en este local el punto es excelente, con el pescado jugoso y con un secreto en el rebozo (Antonio,  con gusto os le rebelará) que hace que lo disfrutes y repitas. Los pescados rebozados, también son de tapa y si tenéis suerte de que ese día hay buen boquerón, probareis una obra de arte.
Los postres son caseros y recomendables (según mi hijo Jorge) la cuajada  con nueces y miel, es superior.